Movimiento Ciudadano faltó a la sesión y el contrato CMRO del acueducto quedó sin discutir

La sesión del 15 de octubre se suspendió por falta de quórum: los 11 diputados del partido del gobernador no llegaron. El contrato CMRO del Acueducto Sustituto Chapala–Guadalajara sigue esperando su turno en el Congreso.
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Desde el 15 de octubre, el agua llega por turnos a más de 600 colonias de la zona metropolitana de Guadalajara. La causa es doble: el sistema antiguo que trae el agua desde Chapala se suspendió por las descargas que contaminan el líquido, y el acueducto que debía relevarlo sigue siendo un proyecto.
El 8 de octubre el gobierno estatal envió al Congreso la iniciativa para construir el Acueducto Sustituto Chapala–Guadalajara bajo un esquema llamado CMRO: una empresa privada pone el dinero, levanta la obra, la opera y la mantiene, y el Estado le paga durante 20 o 25 años. La construcción se cotiza en 11 mil 922 millones de pesos, pero el techo de pagos alcanza 39 mil 688 millones a 20 años y 48 mil 296 millones a 25, sin IVA.
La diferencia no está en el concreto: son los intereses del financiamiento, la recuperación del capital y la operación. El gobierno sostiene que el agua no se privatiza, que el Estado conserva la rectoría y que el esquema no genera deuda. Colectivos y especialistas responden que el modelo traslada por décadas las decisiones operativas a un particular, y que la Comisión Estatal del Agua solo podría cubrir con recursos propios entre 19% y 21% de los pagos anuales; el resto saldría del presupuesto estatal.
En el Congreso, el trámite tampoco avanzó al ritmo que pedía el calendario. La sesión del 15 de octubre, donde la iniciativa debía turnarse a comisiones, se suspendió por falta de quórum: no asistieron los 11 diputados de Movimiento Ciudadano, el partido del gobernador. La bancada justificó su ausencia como una decisión para no entorpecer el diálogo entre el gobierno federal y el estatal; la oposición y los colectivos la llamaron boicot.
La calle se movió antes que el dictamen. El 11 de octubre miles marcharon del centro a Casa Jalisco para exigir agua limpia; la jornada terminó con gas lacrimógeno y detenciones que los colectivos siguen contando. El 15 de octubre, pueblos de la ribera de Chapala y organizaciones de la ciudad acudieron al Congreso a pedir que no se apruebe el contrato: dicen haber encontrado 146 observaciones y 52 contradicciones en el expediente, y piden un parlamento abierto antes de votar.
Para quien abre la llave, el efecto es inmediato. Los tandeos se concentran en las colonias que dependen de la potabilizadora de Miravalle y podrían prolongarse hasta marzo de 2027. Mientras el sistema antiguo siga apagado, la ciudad dependerá de la presa Calderón y de El Zapotillo, que todavía no aporta el caudal para el que fue diseñado.
Lo que sigue está en el Congreso: la licitación se anuncia para antes de que termine el año y la decisión la tiene el Legislativo. Nadie discute que la red necesita renovarse; lo que se discute es quién paga y quién decide durante el próximo cuarto de siglo. Información verificada al 16 de octubre de 2026.